Otoplastía

Las orejas prominentes u orejas en pantalla pueden ser corregidas con una intervención quirúrgica denominada otoplastia (cirugía plástica de las orejas).

Esta cirugía consiste en remodelar los pabellones auriculares juzgados como excesivamente visibles. De esta manera se reposiciona las orejas a una ubicación más normal, más pegada a la cabeza, o se reduce el tamaño de las orejas grandes.

Generalmente la intervención se realiza en forma bilateral (las 2 orejas), aunque a veces ésta puede ser unilateral (un solo lado).

La otoplastia tiene como objetivo corregir los defectos del cartílago de la oreja responsables del aspecto de despegamiento con respecto a la cabeza (oreja saliente).

Se trata de una cirugía que puede estar indicada desde la infancia, pero también puede ser realizada en adolescentes o pacientes adultos.

Observación

La presente información está inspirada en documentos elaborados por la Sociedad Francesa de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética y la Sociedad Paraguaya de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética.

Aquí usted encontrará datos sobre esta intervención quirúrgica. Esto es sumamente importante para una toma de decisión con perfecto conocimiento del caso.

La práctica de la Medicina y Cirugía no es una ciencia exacta. En la gran mayoría de los casos se obtienen buenos resultados, sin embargo, como en toda intervención quirúrgica, pueden aparecer inconvenientes inesperados. Esta situación puede producirse sea cual fuere el tipo de cirugía, estética o reconstructiva, y sea cual fuere el cirujano elegido.

Le aconsejamos una lectura completa y detallada y una reflexión profunda y sin apuros antes de tomar alguna decisión.

Definición, Objetivos y Conceptos

El ángulo que forma la oreja con respecto a la cabeza es de alrededor de 35°. Una apertura mayor resulta antiestética para muchas personas. Las orejas que sobresalen más de lo considerado estéticamente atractivo, o que son demasiado grandes, se conocen como orejas prominentes u orejas en pantalla.

Estas pueden ser corregidas con una cirugía denominada otoplastia (cirugía plástica de las orejas) la cual consiste en remodelar los pabellones auriculares juzgados como excesivamente visibles.

Generalmente la intervención se realiza en forma bilateral (las 2 orejas), aunque a veces ésta puede ser unilateral.

La otoplastia tiene como objetivo corregir defectos del cartílago de la oreja responsables del “aspecto sobresaliente” de la misma (oreja saliente).

Esquemáticamente se puede distinguir tres tipos de malformaciones que pueden estar asociadas o no entre ellas.

– Apertura del ángulo entre el pabellón auricular y el cráneo, creando un verdadero aspecto de oreja en pantalla (oreja despegada) o hélix valgus.
– Hipertrofia o tamaño excesivo de la concha auricular, proyectando la oreja hacia adelante, lo que acentúa el aspecto de “descolamiento”.
– Defecto de plicatura (o ausencia de pliegues) de los relieves normales del cartílago creando un aspecto liso o plano del pabellón auricular (defecto de plicatura del antehélix).

La otoplastia remodela el cartílago y corrige definitivamente estas anomalías, obteniendo así unas orejas armoniosas, simétricas, de tamaño y aspecto natural, poniendo fin a las burlas o conflictos escolares y/o de la vida social de la persona, consecuentes de esta anomalía.

También puede reducir el tamaño en caso de orejas grandes, corregir irregularidades del contorno de la oreja (orejas en punta o dobladas hacia abajo, por ejemplo) y permite al mismo tiempo corregir problemas del lóbulo como desgarraduras del orificio para pendientes, cicatrices de liftings faciales previos o agrandamientos debidos a la edad.

La otoplastia puede ser realizada tanto en el adolescente como en el adulto, pero la mayoría de las veces la cirugía está indicada durante la infancia, es decir a partir de los 7 años de edad que es cuando el niño se queja de su aspecto y sufre.

Debe ser una decisión personal, incluso en niños, y no ser una imposición de los padres. Mejora en gran medida la armonía y la belleza de su rostro, y probablemente también su autoestima, pero sin buscar la perfección absoluta. Debemos ser realistas y aceptar que dicha perfección no existe.

Antes de la Cirugía

El cirujano realizará un examen detallado de las orejas para analizar la posibilidad de correcciones.

Análisis preoperatorios deben ser realizados conforme a los protocolos quirúrgicos.

Si se prevé una cirugía con anestesia general, o el uso de sedación, una evaluación clínica pre-operatoria será necesaria.

El paciente no debe ingerir medicamentos tales como Aspirina (AAS) como mínimo 10 días antes de la intervención.

En los niños, el corte de cabello es recomendable. En las niñas una cola o trenza facilitará el acto operatorio.

Es necesario realizar lavado completo de cabellos y cuero cabelludo la noche antes de la cirugía.

Si la anestesia es general, o en caso de sedación, se debe estar en ayunas (comidas o bebidas) como mínimo 6 horas antes de la intervención.

Anestesia e Internación

Tres procedimientos son posibles:

– Anestesia local pura: un producto anestésico es inyectado localmente con el fin de asegurar una “sensibilidad no dolorosa” de las orejas.

– Anestesia local asociada a tranquilizantes administrados por vía endovenosa (sedación).

– Anestesia general, durante la cual el paciente duerme completamente.

Habitualmente la intervención se realiza en forma ambulatoria, es decir con hospitalización y alta del paciente el mismo día de la cirugía, luego de algunas horas de observación durante el postoperatorio.

No obstante en algunos casos se preferirá una corta hospitalización. En estos casos el paciente entra en la mañana (a veces la noche antes de la intervención) y sale de alta al día siguiente.

La Cirugía

Cada cirujano adopta una técnica operatoria propia a la que él está acostumbrado o según la escuela en la cual se formó. Este realiza adaptaciones para cada caso que permiten corregir los defectos y obtener los mejores resultados.

De esta manera, es muy difícil sistematizar la intervención quirúrgica. Sin embargo, podemos citar algunos principios básicos de la cirugía:

Habitualmente las incisiones están situadas en la parte posterior de la oreja. Algunos la realizan en el surco retro-auricular (pliegue natural situado detrás de la oreja) y otros las hacen en la vecindad de dicho pliegue.

En algunos casos pequeñas incisiones complementarias serán realizadas en la región anterior del pabellón auricular, pero éstas estarán disimuladas en pliegues naturales.

Se realizará el descolamiento de la piel para poder acceder al cartílago.

El cartílago es remodelado. El objetivo consiste en mejorar los relieves naturales mediante algunos gestos (afinamientos, plicaturas, etc.). Algunas secciones o resecciones cartilaginosas podrían ser necesarias. Finalmente, el pabellón auricular será reposicionado en situación correcta (con respecto al cráneo) mediante hilos de sutura no reabsorbibles que quedarán en forma definitiva.

Para el cierre se utilizará hilos reabsorbibles, los cuales no requieren ser retirados, e hilos no reabsorbibles que serán retirados al 10mo o 12avo día postoperatorio.

Se colocará un vendaje en la cabeza (o vincha) con el objeto de mantener las orejas en buena posición.

Dependiendo del cirujano y de la importancia de la malformación a corregir, una otoplastia bilateral puede durar 1 hora o 1 hora y media más o menos.

El Postoperatorio

Generalmente los dolores son leves y, en caso necesario, serán tratados con analgésicos. En caso de dolor importante será necesario consultar con el cirujano.

La primera revisión y curación de la herida se realizará a las 48 horas del postoperatorio. Luego se realizará un vendaje más leve, el cual será mantenido por algunos días.

Las orejas tendrán aspecto hinchado, con los relieves temporalmente borrados a causa del edema. Algunas equimosis (moretones) pueden aparecer. Este aspecto no debe constituir un motivo de inquietud o preocupación, pues se trata de algo transitorio y no compromete en absoluto el resultado final de la intervención.

Un vendaje de contención (o vincha) debe ser llevado día y noche durante unas 2 semanas, después de ese periodo se utilizará únicamente durante la noche unas semanas más. Durante este período debe evitarse todo tipo de actividad física o deportiva con riesgos de contacto o traumatismos.

Se desaconseja la exposición a temperaturas muy extremas como el frío o el calor por el riesgo a congelamientos o quemaduras, respectivamente, debido a una disminución transitoria (y normal) de la sensibilidad de la oreja.

Resultado

Es necesario esperar uno o dos meses para comenzar a apreciar el resultado. Es el tiempo en que los tejidos se ablandan y el edema (hinchazón) se reabsorbe, permitiendo apreciar los relieves de la oreja. Luego de este plazo las cicatrices se verán aún un poco rosadas y endurecidas.

El paciente debe tener paciencia, hay que saber esperar a que los fenómenos cicatriciales actúen definitivamente para juzgar el resultado.

La mayoría de las veces la cirugía permitirá corregir de manera eficaz las anomalías presentes y así obtener una posición y orientación normal de las orejas, con buena forma de las mismas, simétricas, de tamaño y aspecto natural.

En la mayoría de los casos los resultados son definitivos. Sin embargo, una recidiva o descolamiento (en principio de manera parcial) puede eventualmente sobrevenir en cierto tiempo, pudiendo en ese entonces requerir de una pequeña re-intervención de retoque.

Esta intervención aporta un beneficio en el ámbito social y escolar susceptible de frecuentes burlas y eventuales conflictos escolares y/o dificultades psicológicas.